miércoles, 25 de mayo de 2011

DEVOCIONAL 3

Dios se ha acercado a ti

El libro de Cantar de los Cantares nos dice:

¡La voz de mi amado! He aquí él viene Saltando sobre los montes, Brincando sobre los collados. (Cant 2:8)

Esta Escritura nos hace ver que Dios no esperó a que nos acercáramos a Él para entonces acercarse a nosotros. Que gran revelación sanadora obtiene aquel que entiende esto: antes que le buscáramos, Él nos buscó; antes que le habláramos, Él nos habló; antes que le amaramos, Él nos amó. Y no solamente Dios dio el primer paso, sino que continúa manteniendo la iniciativa en la relación con nosotros.

Un buen ejemplo de esto ocurrió cuando Jesús entró al lugar en donde los discípulos se habían escondido. Ellos se habían encerrado porque tenían miedo. Su maestro había sido crucificado, y temían lo peor. Pensaban quizás que ellos sufrirían la misma suerte. Aun cuando habían escuchado al reporte de las mujeres que Jesús había resucitado, ellos no lo habían visto y dudaban en su corazón que esto fuera cierto. Pero nuestro precioso Dios, que nunca es impedido por nuestras dudas y que no se desanima por nuestra debilidad, no esperó a que ellos salieran a buscarlo sino que él fue donde se encontraban encerrados y traspasó las paredes de esa habitación. Jesús se paró en medio de ellos y les dijo: ¡paz a vosotros! Los rostros de los discípulos se iluminaron con la realidad de la presencia de un Dios que se acercó a ellos aún cuando dudaban y vacilaban por el temor.

Aún cuando no sabemos cómo acercarnos a Él, Jesús viene a nosotros. Aún cuando hemos perdido el camino o nos encontramos encerrados en una prisión de dudas, Él viene saltando sobre los montes y brincando sobre los collados. Reconoce que Dios ha entrado al lugar donde tú te encuentras, que ningún muro puede detenerlo, y ninguna prisión puede dejarlo afuera. Nada te podrá jamás separar de su amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario


REVO//DEVO