Viviendo en el amor de Dios: Parte 2
AMOR QUE ECHA FUERA EL TEMOR:
ADORANDO A DIOS CON UN ESPÍRITU ABIERTO
17 En esto se perfecciona el amor (se ha hecho maduro) en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio, pues
como Él es, así somos también nosotros en este mundo. 18 En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el
temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor. (1 Jn. 4:17-18)
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Principio #1: El temor del juicio involucra tormento. En nuestras relaciones (con Dios y con otros), cerramos o
protegemos nuestro espíritu cuando nos sentimos juzgados o condenados. Como consecuencia, recibimos menos de
Dios.
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Principio #2: Entender la obra de Jesús en la cruz nos da confianza en el día del juicio. Sabemos que somos aceptados por Dios de la misma forma que Jesús es aceptado por el Padre, (2 Co. 5:17-21). Esto es cierto incluso mientras estamos en este mundo (1 Jn. 4:17c) y también después de que morimos.17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas... Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros para que fuéramos hechos justifica de Dios en Él. (2 Co. 5:17, 21)C. Principio #3: Un entendimiento perfecto o maduro del afecto de Dios echa fuera el temor de ser juzgado y rechazado. Aquellos que entienden el amor de Dios no tienen temor de ser juzgados.
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Principio #4: Cuando Dios nos da el poder de amarle, Él se revela a sí mismo como Alguien que nos ama
profundamente. Lo que entendemos del corazón de Dios para con nosotros se despierta en nuestro
corazón y devuelto a Dios, es decir, nosotros disfrutamos de Jesús y le buscamos porque entendemos que
Él primero se deleitó en nosotros y nos buscó. Cambiamos nuestra percepción mental (forma de pensar) y
entonces Dios cambia nuestros corazones (nuestras emociones).
19Nosotros le amamos porque [entendemos que] Él nos amó primero. (1 Jn. 4:19)
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Conocer el amor de Dios significa experimentar su afecto por nosotros. Este es el camino a la plenitud de
Dios.
18Que seáis capaces de comprender (...)19de conocer [experimentar] el amor de Cristo que sobrepasa el conocimiento, para que seáis llenos... de toda la plenitud de Dios . (Ef. 3:18-19)
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Principio #4: Cuando Dios nos da el poder de amarle, Él se revela a sí mismo como Alguien que nos ama
profundamente. Lo que entendemos del corazón de Dios para con nosotros se despierta en nuestro
corazón y devuelto a Dios, es decir, nosotros disfrutamos de Jesús y le buscamos porque entendemos que
Él primero se deleitó en nosotros y nos buscó. Cambiamos nuestra percepción mental (forma de pensar) y
entonces Dios cambia nuestros corazones (nuestras emociones).
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