Examinando el corazón: PARTE 3
SEGUNDO TERRENO –
LA SEMILLA QUE CAE EN PEDREGALES
(MT. 13:5-6, 20-21; MC.
4:5-6, 16-17; LC. 8:6, 13)
5 Otra parte cayó en pedregales donde no tenía mucha tierra; y enseguida brotó porque no tenía
profundidad de tierra; 6 pero cuando salió el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. (Mt. 13:5-6)
20 Y aquel en quien se sembró la semilla en pedregales, éste es el que oye la palabra y enseguida la
recibe con gozo; 21 pero no tiene raíz profunda en sí mismo, sino que sólo es temporal, y cuando por
causa de la palabra viene la aflicción o la persecución, enseguida tropieza y cae. (Mt. 13:20-21)
16 Y de igual manera, estos en que se sembró la semilla en pedregales son los que al oír la palabra
enseguida la reciben con gozo; 17 pero no tienen raíz profunda en sí mismos, sino que sólo son
temporales. Entonces, cuando viene la aflicción o la persecución por causa de la palabra, enseguida
tropiezan y caen. (Mc. 4:16-17)
6 Otra parte cayó sobre la roca, y tan pronto como creció, se secó, porque no tenía humedad.
(Lc. 8:6)
13 Y aquéllos sobre la roca son los que, cuando oyen, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen
raíz profunda; creen por algún tiempo, y en el momento de la tentación sucumben. (Lc. 8:13)
-
El segundo grupo de creyentes valora la palabra de Dios y la recibe con regocijo entendimiento;
este tipo de personas creen por un tiempo. Sin embargo, aunque valoran la palabra no van más
allá y no desarrollan un sistema de raíz sustentado en estas verdades. La palabra entra en sus
vidas y sus corazones pero nunca moldea o forma sus paradigmas, su mentalidad, su forma de
ver al mundo, sus emociones y valores. Se puede alegrar en la enseñanza—e incluso puede estar
avergonzado por ella con verdadero arrepentimiento—sin jamás haberse comprometido con la
verdad que ella encierra, de tal forma que ésta transforme nuestros deseos y renueve nuestra
forma de pensar.
-
Existe un beneficio inmediato cuando recibimos la verdad—esto es, que nos hace libres (Jn.
8:32) y puede ser la fuente de un gran gozo. Pero la palabra necesita «humedad», o ser «regada»
tal y como lo indica Pablo en 1 Corintios 3:7 («sembrar»y «regar»).
-
La palabra que libera también tiene la intención de ser la palabra que limpia y purifica (Ef. 5:25-
33); se trata de un continuo caminar en la palabra por medio del cual somos santificados y
limpiados por ella, a medida que tenemos comunión con el Espíritu Santo y los unos con los
otros en relación con la misma. La palabra está destinada a dar forma y moldear nuestra cultura y
a reformar lo que sabemos es verdadero. La verdad de la palabra tiene la intención de consumir
la totalidad de nuestros pensamientos y estabilizar nuestros corazones, conectándonos con lo que
importa y desconectándonos de lo que no. Tiene la intención de traernos verdadera paz en
relación a nuestro futuro y gran tranquilidad en relación a la condición del mundo que nos rodea.
Tiene la intención de generar una gran hambre de Dios y de remover el apetito de las cosas vanas
de este mundo. Profundidad en la palabra nos lleva a escuchar y percibir a Dios en momentos de
tribulación.
- El problema del cual Jesús estaba hablando es un problema que Él mismo causa. Es el «sol»que sale y seca a las plantas sin raíces, sin suficiente húmedad. La palabra misma, como indica Mateo 13:21, genera gran aflicción y persecución para el creyente. Esto es porque el mundo odia a Dios, porque sigue su propio curso apartado de Él—en profundo desacuerdo con Él (Ef. 2:1- 3)—la verdad y sus implicaciones son por naturaleza negativas para aquellos que están viviendo cómodamente en sus propias agendas y sus propios caminos. La palabra de Dios es poderosa y causa disturbios e interrupciones en el curso natural que siguen las cosas para los hombres malvados. El estadio de Éfeso estaba llena de aquellos que estaban molestos con Pablo, a causa de la naturaleza agitadora de su predicación en esa ciudad (Hch. 17).
- Aquellos que profundizan
en la palabra van a encontrarse en franca oposición con aquellos que la rechazan. Aquel que no
esté preparado para el «calor del sol», terminará quemado por él..
No hay comentarios:
Publicar un comentario